Pedir una hipoteca es la decisión financiera más grande de la mayoría de las personas, y sin embargo casi nadie calcula la cuota antes de sentarse con el banco. Con tres números —importe, tipo de interés y plazo— puedes saber exactamente cuánto pagarás cada mes, cuánto te costará en intereses y cómo evoluciona tu deuda año a año. Esta guía te enseña a hacerlo, y nuestra calculadora de hipoteca hace los cálculos por ti.

El sistema francés: cuota constante, reparto cambiante

Casi todas las hipotecas en España y Latinoamérica usan el sistema de amortización francés: pagas la misma cuota todos los meses durante toda la vida del préstamo. Lo que cambia es el reparto interno: al principio, la mayor parte de la cuota son intereses; al final, casi todo es capital (devolución del dinero prestado).

La fórmula es:

cuota = capital × i / (1 − (1 + i)⁻ⁿ)

donde «i» es el tipo de interés mensual (tipo anual ÷ 12 ÷ 100) y «n» el número total de cuotas. No necesitas memorizarla: lo importante es entender sus consecuencias.

Ejemplo: hipoteca de 150.000 € al 3 % a 25 años (300 cuotas).

  • Cuota mensual: unos 711 €.
  • Total pagado: unos 213.395 €.
  • Total de intereses: unos 63.395 €.

Es decir: por cada 100 € que te prestan, devuelves unos 142 €. Ese 42 % extra es el precio del tiempo.

TIN vs TAE: la cifra que de verdad importa

El banco te hablará de dos tipos. El TIN es solo el interés nominal; la TAE incluye además comisiones de apertura, gastos obligatorios y la frecuencia de pago. Para comparar hipotecas, mira siempre la TAE: dos ofertas con el mismo TIN pueden costar miles de euros de diferencia si una tiene comisión de apertura del 1 % y la otra no.

En nuestra guía TIN vs TAE antes de pedir un préstamo lo explicamos con ejemplos numéricos. La regla es simple: introduce la TAE en la calculadora de hipoteca y obtendrás una simulación realista de lo que pagarás.

El plazo: la palanca más potente (y más cara)

El plazo es donde más dinero se gana o se pierde. Mira la misma hipoteca de 150.000 € al 3 %:

  • A 20 años: cuota de ~832 €/mes, intereses totales ~49.700 €.
  • A 25 años: cuota de ~711 €/mes, intereses totales ~63.400 €.
  • A 30 años: cuota de ~632 €/mes, intereses totales ~77.600 €.

Alargar de 20 a 30 años baja la cuota 200 € al mes… pero te cuesta casi 28.000 € más en intereses. No hay una respuesta universal: si necesitas la cuota baja para llegar a fin de mes, el plazo largo tiene sentido; si puedes permitirte una cuota mayor, acortar el plazo es el «descuento» más grande que te harás a ti mismo.

Qué mirar en la tabla de amortización

La tabla mes a mes te cuenta la historia de tu hipoteca. Tres lecturas útiles:

  1. Cuándo dejas de pagar «casi todo intereses»: en una hipoteca a 25 años al 3 %, durante los primeros 7–8 años más de la mitad de cada cuota son intereses.
  2. El efecto de amortizar anticipadamente: cada euro que devuelves antes de tiempo reduce el capital sobre el que se calculan los intereses futuros. Hacerlo en los primeros años ahorra muchísimo más que hacerlo al final.
  3. El saldo pendiente real: útil si piensas vender la casa o cambiar de banco (subrogación): sabrás exactamente cuánto debes en cada momento.

Descarga la tabla en CSV desde la calculadora de hipoteca y juega con distintos escenarios en una hoja de cálculo.

Errores comunes al calcular tu hipoteca

  • Comparar por TIN en lugar de por TAE. El error más caro y más frecuente.
  • Mirar solo la cuota mensual. Una cuota cómoda a 30 años puede esconder 30.000 € extra en intereses.
  • Olvidar los gastos de compraventa. Notaría, registro, tasación, impuestos y gestoría no están en la cuota: en España suelen sumar un 10–12 % del precio de la vivienda.
  • No dejar colchón. Los expertos recomiendan que la cuota no supere el 30–35 % de tus ingresos netos mensuales. Si estás al límite, cualquier subida de tipos (en hipotecas variables) te pone en apuros.
  • Ignorar la comisión por amortización anticipada. Si planeas devolver antes de tiempo, comprueba cuánto te cobrará el banco por hacerlo.

Hipoteca fija o variable

Con tipo fijo, la cuota no cambia nunca: pagas tranquilidad. Con tipo variable (normalmente euríbor + diferencial), la cuota se revisa cada 6–12 meses y puede subir o bajar. En 2026, con los tipos en niveles medios, la fija da previsibilidad y la variable apuesta a futuras bajadas. Sea cual sea tu elección, simula el escenario pesimista (¿qué pasa si el tipo sube 2 puntos?) antes de firmar.

En resumen: calcula tu cuota con el sistema francés, compara siempre por TAE y coste total, juega con el plazo en la calculadora de hipoteca y descarga la tabla de amortización antes de sentarte con el banco. Quien llega con los números hechos negocia mejor.